
Nombre: Dick Norman
Apodo: The Man
País: Bélgica
Año de Nacimiento: 1971
Descripción: Es el líder de los Jinetes del Apocalipsis. Su tenis ha logrado curar a enfermos. De hecho, cuentan que una vez un ciego estaba sentado en la grada escuchando los golpes de las raquetas de un partido suyo. De repente, The Man soltó un dickazo (así se llaman sus winners) y el ciego recuperó la vista. Sólo juega dobles porque no quiere abusar en los individuales. Va cambiando de parejas, que son mendigos que recoge de la calle como hizo con Moodie, cada cierto tiempo para poder enseñar a todos los mortales posibles su clase. Este año nos salvará del fin del mundo si creemos en él.

Nombre: Feliciano López
Apodo: ¿Hay alguien ahí? o Feliciano el Marciano
País: España
Año de Nacimiento: 1981
Descripción: Tiene un tenis de otra época. En esa otra época fue donde se dejó sus ganas de luchar en algunos partidos. Camina por la pista con la misma tranquilidad con la que pide copas en las discotecas. Como buen deportista sólo bebe agua bendita. Su revés cortado tiene el efecto inverso que los dickazos de The Man. José Feliciano y Steve Wonder dan fe. El resplandor que proyecta puede derretir la retina de cualquier ser humano. Por seguridad, los oculistas recomiendan no mirar directamente sus reveses cortaditos.

Nombre: Philipp Petzschner
Apodo: Taker
País: Alemania
Año de Nacimiento: 1984
Descripción: Su peculiar tenis es un quebradero de cabeza para sus rivales. Cuenta la leyenda que una vez pegó un revés plano. Desgasta a sus contrincantes a base de reveses cortados que los dejan deslomados. Su golpe ganador de derecha se llama 'clooon' porque le comparan con Undertaker (de ahí viene su apodo) porque entierra, si él quiere, a sus rivales. En dobles ha ganado dos Grand Slam demostrando su categoría, pero en individuales prefiere ser más generoso. Dimitrov es su hermano gemelo secreto.

Nombre: Julien Benneteau
Apodo: Gigoló
País: Francia
Año de Nacimiento: 1981
Descripción: Su manera de exhibirse en cada partido y sus aires de conquistador le han valido el apodo de Gigoló. El mechón que tiene vuelve locas a las mujeres en las gradas, que le arrojan sus prendas íntimas al finalizar sus encuentros. Con un tenis sencillo a la par que moderno ha cedido amablemente en seis finales. Ganará un torneo si quiere, pero hasta el momento prefiere centrarse el sector femenino. Habitualmente cuando gana un partido importante se pone a bailar la danza del amor, lo que provoca desmayos entre las chicas.